En México…
Los filósofos del libro dicen que sus publicaciones (más que libros) son detonadores de conversaciones, dispositivos de provocación, o cualquier pendejada por el estilo y creen que son los humanos más sesudos del planeta.
Los filósofos del libro dicen que sus publicaciones (más que libros) son detonadores de conversaciones, dispositivos de provocación, o cualquier pendejada por el estilo y creen que son los humanos más sesudos del planeta.
El panorama de ferias de publicaciones en México es desolador. Tras quince años de participar en ferias, distingo cuatro o cinco tipos de evento/organizadores. Por un lado hay eventos elitistas y caros, más cercanos al mundo del arte, que dibujan líneas arbitrarias entre libro y fanzine sin una reflexión seria. Por otro lado eventos cool con muchísima asistencia pero cuyo público tiene más interés en publicar en redes sociales su foto en una activación BTL de servicios de streaming disfrazada de instalación de arte que exponerse a conocer un proyecto.
Hay un tercer tipo cuyos organizadores siguen en el delirio de etiquetarse como evento que reúne las prácticas editoriales más vanguardistas y sus expositores son los intelectualoides pedorros de siempre que realizan las publicaciones más fomes y ordinarias pero creen que con repetirse a si mismos que están ampliando la definición de lo que es un libro los hará interesantes a ellos y sus publicaciones. Un cuarto tipo sería el los independientes de la literatura: cadeneros por naturaleza y herederos de las formas nocivas de hacer cultura en un país en desarrollo. Mueren por diferenciarse de las trasnacionales acaparadoras pero nunca se han visto al espejo.
Los fanzineros seguirán siendo jóvenes en colectivo sin interés por la historia reciente de la publicación que creen que están descubriendo el hilo negro y arman borracheras disfrazadas de feria que no durarán más de dos ediciones porque eventualmente todos se cogen entre ellos y terminan peleados.
Otras ventanas de exhibición como las librerías se están volviendo lugares estériles que sirven más para alimentar el ego de sus libreros que para educar al público, promover publicaciones interesantes y brindar un apoyo real a los productores de estas.
A inicios del milenio el internet propició una crisis inventada sobre la muerte del libro que afortunadamente no llegó a más. Pero en esta ocasión, con ferias y librerías en decadencia, el rápido desarrollo de la IA y las redes sociales moldeando la vida fuera de la pantalla advierto una reconfiguración que si bien no llevará a su extinción, es palpable que, lo que alguna vez fuese un refugio de reflexión y propuestas de contrapeso real, hoy no tiene interés en diferenciarse de una sociedad que tiene a la homogenización, el culto ciego al individuo y al abordaje de la vida como una serie de experiencias curadas por influencers.
Es un honor estar en Tijuana el próximo 30 de mayo para la presentación de nuestra tercera colaboración con Urbano Mata: ‘El ave del infierno’
Gracias al equipo de Tony Delfino por invitarnos a su espacio para esta pop up. Gracias a Yessi por apoyarnos con la venta ese fin de semana.
Gracias al apoyo de Yessi y Danielle, participamos en la edición 2026 de Index. La feria celebraba su décimo aniversario y nos alegra haberles acompañado en todas las ediciones anteriores y algunos satélites. Ojalá podamos seguir acompañándoles en el futuro 🤞.
Dry Cleaning es la mejor banda de la década.